El próximo día 15 de diciembre de 2009 termina el plazo para entregar vuestros textos/ilustraciones!
Esta es la camiseta que podéis ganar! solo queda una semana, GO GO GO!
Abro el OpenOffice. Llevo dos días de retraso. El dibujante me llama enfadado. Tío!! Esto tenía que salir cada puto martes!! Estamos a jueves!!! Dice que va a hablar con el editor y que va a buscar a otro escritor. Le digo entre sueños que no se enfade. Que la cosa no es tan grave. Que una crítica a la sociedad se hace antes de que el mundo acabe. Pues manos a la obra cabrón perezoso. Cuelga. Me levanto de la cama. Me rasco los cojones. Me como una legaña. Hace tanto que no escribo que tengo pereza dactilar. El perro araña. Me lío un cigarro. Tengo que dejarlo. Le doy caña. Bebo agua. Dios mío. No hago nada con mi vida. A ver. Este dibujo es más raro que un marcador analógico ¿Esto son obispos? Si están más pasados que un trago de leche agria. Hoy lo que se lleva es criticar la corrupción. La clase política. La ultraderecha que sube como el Titanic. Las prisas. Las farmacéuticas. La comida basura. Los transgénicos. El cáncer. El individualismo. El desencanto. La apatía. La melancolía de tiempos mejores y pasados caducados lacerados demacrados arrastrados pateados cabreados mareados macerados hacendados trucados en los que siempre sale 6. De hecho esto se podría hacer como una lista. Es decir que. Me cago en:
Las avispas.
La corroboración de burros de orejas marrones compradas en tiendas de disfraces.
Las pecas que no se dan al trolero.
La fase neolítica (ham)burguesa.
La ultramecha titánica.
Las risas.
Los excrementos con medicamentos deleuzianos.
La comida.
La basura.
Los transgenéricos.
El pánzer-zeta.
El pica-pica.
El menguadismo del encanto y de los cantos que liberan a los pájaros del nido, al chinero de la china, y al suegro del lápiz con sus minas.
Aturdido. Por el partido. Que jamás será jugado.
La patía.
La patría.
La tapía.
Los hechos.
Los pechos.
Los derechos en barbecho.
Los pijos con pintas de alternativos forrados hasta las cejas que van de buen rollito al Apolo y a lugares cool con bicis guais y se juntan en sitios como si fueran callejeros undergrounds cuando mamá tiene el fajo y la sonrisa en la repisa.
Estos.
Aquellos.
Los de más allá.
Los que podrían.
Los que lo sabían (no pude hacer nada... tenía miedo... blablabla hierro. Sois peor que oir a mamá follarse al perro)
Los que lo hacen.
Los que lo deshacen.
Los que lo desfacen.
Los que lo desfasen.
Los que son como.
Las unas.
Las uñas. Y Pezuñas. Carruñas estruñas potruñas.
Las listas.
Las eses.
Los decires.
Los pensares.
Los qués y los comos y los cuandos y los porqués.
Los meses.
Las reses marcadas a fuego lento con llama azul gas ciudad.
Y a callarse todos hijos de puta. Que quien calla otorga. El cetro. A los putos animales. Apoltronados. Que hacen lo que quieren con el resto del ganado.
Y si alguien tiene alguna duda, el verdadero underground será juzgado:
(Dice el juez): Cadena perpetua por perro rabioso que no muerde nada más que su “fucking” cola pulgosa!
1. Archivo generador de situaciones
Hay un faro. Hay también un cometa largo como un libro de Joyce. El viejo Joyce escribía tantas palabras que los teclados sacaban humo de sopa de letras. No sé qué cara tenía. Pero supongo que era calvo y con barba. Abro el archivo de fotografías. Joyce tiene mucho pelo, y un bigote. Y todas esas estrellas que están en nuestras cabezas. Hablo del dibujo, por supuesto. Todas las estrellas del dibujo. Que están en nuestras cabezas. Y encima de ellas también, ya me entendéis.
No seamos solipsistas.
2. Archivo generador de ideas:
A=tor/a: Quved, Frcco de (1*$|-1*45)
Título: A Ap% siiend· a Dafn# [S=neto] [Memoria digital]
| levantóse las faldas. en el banco,
por si te gusta.
Astucia Dueña Estrella, , sírvete.
detrás aparece,
un pájaro en un nido.
los caminos, en el infierno:
, , y gozar, si la quieres,
3. Archivo generador de acciones y reflexiones:
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Está en un restaurante. No le puedo ver la cara pero tiene bigote. Alguien está con él. Un vestido rojo, el sol contra una ventana, el marrón de su traje. Os ponéis en situación? Entonces ocurre. Puedo ver a través de sus ojos. Algo anda mal. Hay algo raro en la expresión de esta chica. Y un hombre sin rostro le observa des del fondo del local. Se me acelera el pulso. Muy bien pequeña, finge que nada te estoy diciendo y sigue riendo, dice él. Aunque sé lo que habéis tramado, estoy tranquilo y relajado. Si las cosas se tuercen , usaré eso que está apoyado en tu conejito. Sé que todo lo que diga puede ser utilizado y que tengo derecho. Voy a usar ese derecho ¿El comodín del público? Eso mismo preciosa. Es un tipo bastante listo para ser tan guapo, piensa ella y le hace una señal al camarero. El camarero trae el teléfono. El hombre del fondo se levanta. No puedo ver su cara. Descuelga. Y ahora les toca a ustedes ¿qué está pasando aquí?
I. La chica se la ha jugado. Íban a cerrar un trato sobre contrabando de bebidas alcohólicas durante la ley seca y ella ha traído a la pasma.
II. La chica le intenta poner en contacto con algún tipo de resistencia política a un régimen autoritario y el tipo del fondo trabaja para la policía social, léase política.
III. Es un trato sobre tráfico de armas para vender a los barrios pobres de Londres. El del fondo trabaja en Scotland Yard. La chica le ha vendido y lleva un micro.
IV. Es un escritor de la primera mitad del siglo XX y ha accedido a que esta chica le hiciera una entrevista. El hombre del fondo es un cazador de talentos que puede saltar en el tiempo, y ha venido para traerle al siglo XXI. Ella es su portal posible. A veces los sujetos-portales se enamoran del cazador que viene de otro siglo. Para él no son más que objetos. Pero esta no parece el típico “recipiente” ¿Por qué haces esto? le digo a la chica. Porque quiero saber, sr. Joyce, lo que usted es capaz de hacer con una cámara digital.

Mañana tengo que colgar un texto en elescribeyodibujo. Ahora me acabo de acordar. Estoy abriendo el ordenador en la biblioteca. Pensando en lo que tengo que hacer. Con las gafas grandes puestas y el pelo desabrochado. Supernenas está delante mío y subraya cosas en fotocopias. El mundo gira y me arden los labios de los ojos. No sé de que voy a escribir. Algo divertido, alegre y optimista. Algo que se salga de lo común pero que todos entiendan. Una historia que te la lees y cuando terminas ya eres un poco mejor. O algo más grande. Ese manual que todos querríamos tener. Enciclopedia de la felicidad (imprescindible para ser feliz). Cualquier cuestión, cualquier duda que tengan, se las resuelve este magnífico ejemplar único en la faz de la Tierra. Eso voy a escribir mañana. Ahora apuntaré unas cuantas ideas para desarrollar en un tamaño aproximado de 7899 páginas. Cada idea será el tema central de un capítulo entero. Cada capítulo mil páginas, menos el último que tendrá menos porque estaré cansado.
Algunas ideas para capítulos:
1. Cruzar por un tronco una garganta con un río al fondo.
2. Crujir espigas de centeno en un balancín.
3. Esperar tontadas y chorradas.
4. Ayudar a todo perro que ladre.
5. Esparcir la mantequilla cada mañana en una larga mesa que contenga tostadas.
6. Bañarme contigo.
7. Hacer equilibrios en un mar de canicas.
8. Estrangular una vaca.
Al final unas conclusiones. Unas de tantas. Quinto levanta tira de la manta. De madrugada el quinto se pregunta si realmente existe Atlanta. 

Él viene de la fábrica. Pertenece al lumpen proletariat. Aunque des de que está en esta ciudad se ha tirado a la bohemia. Fuma opio y escribe y dibuja y visiones. El otro es un dandy, un burgués, high middle-class. Un pintor mantenido que la única vez que ha estado en una fábrica fue por un happening que hacía una chica que se la ponía bien. Le gusta sobretodo pintar la letargia que caracteriza a su clase. Ahora que ya estamos situados ¿De qué creeis que hablan? ¿Qué se dicen ahí tan panchos? Si os sirve de algo el otro está bebiendo vodka porque últimamente lee mucho a los rusos. Tolstoieskis y demás mamarrachos. Con cariño y ternura y humildad y besos en los pies para los grandes e híperpublicados maestros ¿Os vais encaminando? Él está esperando un carajillo de ron. Todavía no se han encendido ningún cigarro.
Posibles temas de conversación
Hablan de arte. Él explica que tiene un problema con sus visiones. Le desbordan. Son tan grandes que la única posibilidad es sumerger sus manos y su cuerpo en las pinturas y pintar con toda la fuerza de su piel. Dice que se despierta con el Sol entre lienzos empapados y que a veces ha temido por si el rojo esparcido por el estudio era su propia sangre. En parte sí que lo era, dice el otro. Últimamente, dice el otro, me pasa que sólo puedo ser excesivamente sutil, sutil hasta la extenuación. No puedo más que indicar con pocas líneas una posible lectura de un pequeño fragmento de la vida de mis semejantes. De lo que se deduce que: apuntar o explotar es una cuestión de clase.
Hablan de música. Él hace un repaso a la cultura popular y trae a presencia una historia de una bruja que aprovecha su casita en el bosque para recibir a sus amantes. En sus amantes se incluyen niños, niñas, ranas, sapos, mujeres, viejas, hombres, muertos, etc. La canción termina diciendo: ay quien tuviera una casita en el bosque, qué feliz sería. El otro habla de una sinfonía de piano que le recuerda a una aguja picando en la tapa de un pozo. De lo que se deduce que: pop es lumpen, minimal es burgués.
No hablan de nada.
Hay un lago en medio de un bosque donde vive un leñador con una barba y una camisa de cuadros rojos y un hacha y una pipa que se sonríe mientras descansa de su trabajo y mira la naturaleza que lo ha visto crecer y cuando termina con la leña se tira al lago y da unos bailecitos en el fondo con una sirena que hace años que le hace pajas o mamadas porque la naturaleza no la ha dotado con una vagina. El reino de las sirenas es enorme y es azul y hay sirenas gordas y sirenas anoréxicas y sirenas que toman crack y sirenas trans que se hacen instalar unas piernas pero nunca llegan a saber utilizarlas del todo bien y se les suelen torcer y desviar terminando casi siempre en sillas de ruedas. También hay sirenas que sólo se hacen instalar un chocho pero es raro entrar en un agujero sin unas piernas a tu espalda. Hoy he hablado con la madame del club de sirenitas Pescadito Caliente. Me ha dicho que le han encontrado un cáncer en la espina de la cola y que le queda poco tiempo. La señora Mari Carmen fuma ducados y lleva muchos años de servicio a la comunidad. Ella es de las puristas del negocio, las que trabajan sólo con sirenas puras, las que siempre han creído que nada puede superar una buena paja de sirena.

Corfú es una playa donde viven animales y familiares en una casa en primera línea de mar que tiene un porche con unos balancines donde cualquiera se puede sentar a tomar el fresco y mirar las hojas de los fresnos que se mueven al compás del Sol que a medida que se marcha entona un poco de soul. Tiene swing, el astro, y los labios pintados con carmín. Entona la nota más alta, la apuesta más fuerte, all in. Y el día se despide balanceándose el balancín. La casa que tiene un salón y una biblioteca y unas escaleras para subir y una cocina donde un cuchillo corta un calabacín. Las ventanas del salón miran al mar y des de la cocina se ve el jardín. Un pijama se sienta en el sofá y mira las olas y el cielo que se ha puesto gris. Un mechero se enciende un cigarro y un libro se explica con mucha eduación. Ramses era un faraón. Con mucho garbo se baja de la percha un pantalón. Escalón tras escalón baja hasta el salón ¿Qué haces tú fuera de la habitación? No me gusta que el armario sea mi panteón. El mundo es muy ancho y quiero pasármelo cañón. El mar y la arena y el Sol que se despide con su canción. Las estrellas y las lunas y el pantalón que besa al pijama y se desabrocha un botón.
Post-it: una chica sentada en un sofá en el salón de un piso que está en un barrio de Nueva York y que mira por la ventana las largas hileras de edificios y de gente y de coches y las noches que pasan sin pena ni gloria. Ya dicen que la vida es como una noria
Materia de reflexión: ¿Qué haría en la gran manzana uno de Soria?